Nosotros tenemos nuestro Mundial


La fiebre del mundial Sudáfrica 2010, me hace sentir lo poco falta para volver a vivir el mundial que más disfruto como periodista. Los Juegos BA 2010, o los Juegos Deportivos Buenos Aires, o simplemente, los Torneos Juveniles y Abuelos Bonaerenses, como los conocí en aquel noviembre de 1992.
Esta gran reunión de grandes talentos ignotos, sin lugar a dudas, me fue involucrando poco a poco hasta hacerme sentir uno más; solo que mirándolo desde otra perspectiva.
Recuerdo mi primera cobertura periodística, trabajando para AM 1580 y el Semanario Al Sur, siguiendo al municipio de San Vicente, y luego a este y al de Presidente Perón, y más tarde al de Ezeiza, Almirante Brown, Coronel Brandsen, Cañuelas y Lomas de Zamora. Todo un verdadero desafío profesional, con nuestro propio “IBC” o nuestro magnífico Centro de Prensa, desde donde podíamos contarle a miles de personas, las miles de ricas historias que nos encontrábamos a cada instante.
El deporte para atletas con capacidades diferentes, fue el verdadero antes y después en nuestro trabajo en este inseparable noviazgo que tenemos con los juegos.
Ver a los futbolistas especiales, divertirse hasta caer rendidos y a los espectadores, divertirse con ellos, fue una experiencia inolvidable desde todos los ángulos del análisis. “No lo aplaudan…es sordo” bromeaba un profe, mientras ordenaba el cambio de jugador y con la complicidad de todos los que ahí estábamos. Fue un momento único.
Estar dentro del estadio donde se juagaba una semifinal de Torball fue tan impactante, como ver y admirar a los Murciélagos desparramando su fútbol para no videntes.
Pero sin lugar a dudas, el lugar que aun hoy me sigue impactando y emocionando como la primera vez, es ese Partenón de los deportes llamado Polideportivo Municipal, o la pista de atletismo del EMDER, donde miles de pibes y abuelos, con o sin problemas físicos, lo dan todo, Absolutamente todo. Escuchar la melodía de la película Carrozas de Fuego, mientras se corona a los tres mejores en el podio, es como sentirse en un Juego Olímpico, y no exagero cuando lo digo, porque en ese lugar se ven y quedan expuestas las capacidades y las limitaciones de cada uno, ante tanta energía positiva, y ante el convencimiento de que si se puede.
Los abuelos son otra muestra cabal que la brecha es realmente corta entre los jóvenes y los abuelos. Verlos caminar, cantar, jugar a las cartas, al tejo o las bochas; y terminar el día con los más chicos, incluso alentándolos en sus participaciones, es otro de los grandes regalos que me dio este trabajo.
Hacer las coberturas periodísticas de estos juegos es como vivir desde adentro nuestro propio mundial, mirando, observando, admirando y sorprendiéndonos a cada paso. Por eso, las notas, las entrevistas, las horas de trabajo, el cansancio y todo lo demás, son el verdadero reconocimiento y la devolución que este grupo de periodistas sienten por estos juegos y por sus protagonistas.
Nuestro mundial está a la vuelta de la esquina, y nosotros ya estamos listos para salir a jugarlo con ellos; porque como reza nuestro slogan…¡¡¡Una vez más…ahí vamos a estar!!!

Equipo Activa Sport / AM 1580 / Radio 26 de Julio