Redacción ActivaSport | Dylan Castro y Cristian Fernández, referentes del gimnasio Combat Team, brillaron en Necochea y trajeron los cinturones de sus categorías al partido de San Vicente. Un nocaut demoledor y la disciplina de años posicionan a Alejandro Korn en lo más alto de los deportes de contacto.


San Vicente | Alejandro Korn no solo es tierra de historia y trabajo, sino también de campeones que llevan el nombre del barrio en sus guantes. El pasado 7 de febrero, la ciudad balnearia de Necochea fue testigo del poderío local cuando Dylan Castro y Cristian Fernández, representantes del reconocido Combat Team de Alejandro Korn, se alzaron con los títulos nacionales de kickboxing en el prestigioso certamen Necochea Fight Club.

Los jóvenes deportistas, convocados por la selección regional, demostraron que el esfuerzo que se cocina día a día en el gimnasio de la calle Kennedy al 2011 da sus frutos. Castro se coronó en la categoría de 65,5 kg, mientras que Fernández hizo lo propio en los 68 kg, reafirmando el gran momento que atraviesan las artes marciales en nuestro distrito.



Un nocaut para el recuerdo

Dylan Castro, de 22 años, fue uno de los grandes protagonistas de la velada. Con la tranquilidad de quien confía en su entrenamiento, el joven alejandrino liquidó su pelea semiprofesional en el primer round. "Fuimos preparados con lo que tenía que hacer yo, sin saber demasiado del rival", confesó Dylan en una entrevista reciente, destacando la estrategia de trabajar a la distancia.

El combate contra el bahiense Mariano Poeer fue breve pero intenso: un derechazo certero mandó al rival a la lona para la primera cuenta; segundos después, otro impacto lo dejó sentido y, justo antes del sonido de la campana, un tercer golpe cerró el pleito por knock out técnico. Con este triunfo, Castro suma 38 peleas en su historial y mantiene un récord perfecto de dos nocauts en sus dos presentaciones como semiprofesional.



Formación y valores en Kennedy 2011

Detrás de los cinturones hay una historia de disciplina que nació en el corazón de Alejandro Korn. Castro comenzó hace seis años en Combat Team, el lugar que hoy considera su segunda casa y donde también transmite sus conocimientos como instructor. "Empecé sin saber nada y me encantó el progreso semana a semana", recordó el campeón, quien hoy busca ser un ejemplo para los chicos que recién arrancan: "Esto es un arte marcial; hay que tener respeto y saber que tenés compañeros".

A pesar de la adrenalina del ring, Dylan se define como una persona sumamente tranquila fuera de él, cuidando su carrera con el sueño intacto de cruzar las fronteras y pelear profesionalmente en el exterior.



El respaldo de la comunidad

Este logro no es individual. El campeón no dudó en agradecer a sus entrenadores, Jonathan y Cristian Fernández, y a su pilar fundamental: su familia. "Mi mamá siempre está pendiente de las peleas", comentó con emoción, reflejando el sentimiento de tantos vecinos que siguen de cerca el crecimiento de los pibes del barrio.

Para los vecinos de Alejandro Korn, ver a dos de los suyos en lo más alto del podio nacional es una invitación a creer en el deporte como herramienta de vida. "Van a encontrar un grupo de amigos y valores importantes que ayudan para la vida", concluyó Castro, extendiendo la invitación a todos los que quieran acercarse a entrenar.

Hoy, las vitrinas de Alejandro Korn tienen dos nuevos cinturones, pero el premio más grande es el reconocimiento de una comunidad que celebra a sus deportistas por su garra, su humildad y su talento.