Este sábado se disputará la última jornada que determinará los clasificados a la Copa de Oro y Plata en el fútbol femenino, Senior y Máster. Entre el entusiasmo deportivo por las definiciones y la deserción de Social Korn, emerge el debate sobre el verdadero apoyo a las categorías formativas de las chicas.
La expectativa es total en la región ante lo que será una jornada vibrante el próximo sábado. Se juega la última fecha de la fase regular del torneo de Fútbol Femenino, Senior y Máster masculino de la Liga Metropolitana de fútbol, el paso previo a los ansiados playoffs. Cabe recordar que el formato del torneo dividirá las aguas de cara al futuro inmediato: los primeros siete clasificados irán por la Copa de Oro, mientras que del octavo al undécimo lugar disputarán la Copa de Plata. Además, el incentivo es doble para quienes terminen en la cima, ya que el primer puesto de cada categoría otorgará el pase directo a las semifinales, obligando a los ubicados entre el segundo y séptimo escalón a batirse en los cuartos de final para definir a los tres acompañantes.
En la Primera División del fútbol femenino, la única categoría donde la totalidad de las instituciones presenta equipo, el panorama tiene un dueño absoluto en la cima. Estrella del Sur lidera cómodamente con 27 puntos y ya se aseguró su boleto directo a las semifinales. Por detrás, la lucha por las mejores posiciones de la Copa de Oro arde con Defensores de Glew (20), Social Korn (19), Empalme San Vicente (17), Las Mandarinas (16), Real Sociedad (13) y Defensores de Domselaar (10). Más abajo, buscando la Copa de Plata, completan la tabla La Victoria (9), Villa Amelia (6), Deportivo San Vicente (4) y Estrella de Jeppener (3).
Sin embargo, la tabla del femenino sufrirá una modificación de escritorio que sacude los planes de la competencia. Debido al anuncio de Social de Alejandro Korn de abandonar la Liga, el cupo que deja vacante en la Copa de Oro será heredado por el Club La Victoria, que actualmente marcha octavo. Este imprevisto altera el destino de los cruces de cuartos de final, abriendo una oportunidad de oro para el conjunto azulgrana y reconfigurando de forma obligada el mapa de la postemporada femenina, que cuenta reglamentariamente con las divisiones Sub-12, Sub-14, Sub-17, Tercera y Primera.
Por el lado del fútbol veterano, la categoría Senior +40 promete noventa minutos de pura adrenalina ya que la punta está que arde. Empalme San Vicente y Las Mandarinas comparten el liderazgo con 22 unidades, y este sábado definirán quién se saltea una fase para meterse en semifinales. Detrás de ellos vienen Social Korn (20), Estrella de Jeppener (14), Deportivo San Vicente (14), Defensores de Domselaar (13), Defensores de Glew (13), Estrella del Sur (12), Villa Amelia (7), La Victoria (4) y Real Sociedad (1). Al igual que en el femenino, la baja de Social Korn abrirá el juego para que el octavo clasificado ingrese a los playoffs de Oro.
La emoción se replica de igual manera en el Master +45, la otra divisional de veteranos donde todos los clubes dicen presente. Aquí, Las Mandarinas y Estrella de Jeppener lideran con 22 puntos cada uno, reeditando un duelo cabeza a cabeza que se resolverá este fin de semana para ver quién clasifica directo a semifinales. El pelotón de los que buscan protagonismo en la Copa de Oro se completa con Defensores de Glew (19), Estrella del Sur (18), Empalme San Vicente (16), La Victoria (11), Social Korn y Defensores de Domselaar (10), Villa Amelia (6), Deportivo San Vicente (4) y Real Sociedad (3).
El fútbol femenino, entre la obligación y el olvido dirigencial
Detrás del color de los resultados y la pasión de los hinchas, el torneo expone una cruda realidad estructural que merece ser analizada con seriedad. Aunque el certamen formalmente abarca las categorías formativas femeninas (Sub-12, Sub-14, Sub-17 y Tercera), son alarmantemente pocas las instituciones que le otorgan el espacio que el fútbol femenino merece. Salvo tres o cuatro valiosas excepciones, la gran mayoría de los clubes demuestra un escaso compromiso con las divisiones inferiores, evidenciando una total falta de trabajo en el desarrollo y engrandecimiento de las bases formativas de las chicas de la región.
Esta alarmante desidia deja en claro que la masiva participación en Primera División no responde a un interés genuino, sino a una mera obligación reglamentaria para poder competir. Resulta paradójico que un certamen nacido originalmente para potenciar el fútbol femenino parezca hoy estar volcado casi con exclusividad al fútbol de veteranos. Mientras las categorías masculinas Senior y Master florecen con asistencia perfecta de todos los clubes, los proyectos de fútbol femenino infantiles y juveniles quedan relegados a un segundo plano, demostrando dónde están puestas las verdaderas prioridades de las dirigencias actuales.
Ante este escenario, el Departamento de Fútbol Femenino de la Liga Metropolitana se enfrenta a un desafío impostergable de cara al próximo torneo. Ya son varios los años en los que se amaga con exigir la obligatoriedad de todas las categorías de base, pero ante el incumplimiento, la dirigencia central ha optado históricamente por mirar para otro lado. El departamento se fundó con el noble propósito de engrandecer el juego de las chicas, pero la incorporación del fútbol veterano parece haber desviado el foco; tras la emocionante definición de este sábado comenzará el show de los playoffs, pero la liga deberá recordar que el verdadero triunfo estará en equilibrar la cancha para las futuras generaciones.




.png)